[Sub Español] Fingiendo ser princesa Capítulo 11 | For Married Doctress | iQiyi Spanish
[Programa con subtítulos en español] Fingiendo ser princesa Primera temporada Episodio 11 Saludos a Su Majestad y… al general Dugu. Levántate. Gracias, Su Majestad. ¿Y Cheng? El general mayor tenía asuntos que tratar antes de entrar en la ciudad. Nos pidió que volviéramos primero. Él llegará pronto. ¿Cómo pudo Cheng…
Rechazar la buena intención de Su Majestad? Me imagino que tendrá asuntos importantes. Pero Su Majestad vino a darle la bienvenida en persona. Si tiene algo tan urgente… como para tener que resolverlo… antes de volver a casa… me imagino que serán asuntos de gran importancia. No pasa nada. Cuando vuelva y vaya al palacio…
Lo castigaré bebiendo unas copas. Tiene razón, Su Majestad. Habrá que castigar a Cheng. General. Nos enteramos de que el hombre al que busca, Wu Da, está escondido… por acá. Adelante. ¿Viste a este hombre? No, no lo vi. ¿Viste a este hombre? Señor, no lo vi. Señorito. Registramos el pueblo entero.
Pero no encontramos a Wu Da. Nadie lo vio. ¿Nos retiramos? Traigo noticias. Señorito. Encontramos una casa de madera en el bosque de bambú. Regístrenla. Regístrenla. ¿Viste a esta persona? ¿Lo viste o no? Detente. Respóndeme. ¿Viste a este… hombre o no? [Orden de arresto] Traigo noticias. Muévete. General. Lo capturamos. Te di una oportunidad.
¿Por qué no la aprovechaste? Síganla. Le cortaste tres manos a Dugu Jin. A partir de ahora, estará alerta. Me imagino que… tendrás más riesgos en palacio. El camino hacia el poder imperial… jamás fue pacífico. Llevo mucho tiempo preparado. Es solo que… quiero garantizar… su seguridad y la de Zhao.
No te preocupes por mí ni por Zhao. Zhao solo es un niño… Dugu Jin no le hará nada. Pero… Dugu Cheng… también está ahora en la capital. Con su ayuda… El poder de Dugu Jin se verá multiplicado. ¿Pensaste ya un plan para enfrentarte a él? Dugu Cheng… tiene la misma edad… que yo.
Pero siempre fue… cruel y despiadado. Es muy eficaz asesinando. Prácticamente no tiene ningún punto débil. Tengo que trazar un buen plan… para poder enfrentarme a él. Ten cuidado. Tengo otra cosa… que me servirá de ayuda… a la hora de tomar una decisión. ¿Es que quieres premiar a la bella Chen?
Madre, me conoce muy bien. En palacio… necesitamos una concubina imperial.* Estoy pensando la posibilidad de… subirle el rango a la bella Chen. Esta vez sí que… nos puede servir de ayuda. Estaría bien subirla de rango. Su Majestad, debes tomar tú la decisión. El edicto del emperador está acá. Edicto para la bella Chen.
La bella Chen del palacio Yilan… es inteligente, astuta… amable y bondadosa. Le encanta al emperador desde que entró en palacio. Por eso la nombró consorte. Le confirió el nombre de Jing. Se espera que puedan esforzarse más con el emperador… y que le ayuden a expandir su sangre imperial. Eso es todo.
Gracias a Su Majestad. Bella Chen, levántese, rápido. Vaya, qué torpe soy. Ahora, debería llamarla consorte Jing. Eunuco Bi. No pasa nada. Bella… Consorte Jing… No son más que nombres. Para mí, no hay ninguna diferencia. Siempre está evitando problemas. No me extraña que le encante al emperador. Consorte.
Vaya a probarse el vestido de ritos… para ver si le está bien o no. Si necesita cualquier otra cosa… no dude en pedírmela. ¡Qué bonita! Consorte. Estará guapísima… este vestido. ¿Para qué sirve el vestido de ritos? ¡Pesa mucho! No me aprietes más, me estoy ahogando. Princesa. Ahora eres la consorte Jing.
Tienes que portarte como tal. Y ahora tú… ¿también vas a darme lecciones? Tu cabeza está en peligro. Vaya, qué contentas están las dos. ¿De qué están hablando? Su Majestad. ¿Por qué nadie me avisó de tu llegada? El palacio entero me pertenece. Puedo entrar cuando quiera. No hay de qué avisar. Sal un momento.
Voy a cambiarme. Cámbiate, no pasa nada. Estaré acá bebiendo té. Mira que eres pervertido… No me lo voy a poner. No te muevas. Este vestido… te pega mucho. Estás muy guapa con él. Últimamente… me dices muchas cosas bonitas. ¿Quieres engañarme para que… haga algo por ti? Veo que… todavía estás enfadada conmigo.
Tendrás que hacerme mucho la pelota. Ya lo sé. Dime. ¿Qué puedo hacer para que me perdones? ¿Aceptarás todas las condiciones… que te proponga? Por supuesto. Pero no me pidas que te mande al palacio frío. Ni que te devuelva… al estado de Chen, ni cosas por el estilo. Quiero salir del palacio a divertirme.
¿Salir del palacio? Pensaba que no necesitabas mi permiso… para salir del palacio. Ya saliste del palacio… sin mi permiso, ¿no es así? Es diferente. La otra vez salí… por los agujeros de los perros. Esta vez… quiero salir de manera legal. ¿Agujeros de los perros? No tienes escrúpulos. ¿Me das permiso o no?
Jing, mira… allá se vende pescado salado. Jing, mírala a ella. Se parece mucho a las concubinas de palacio. ¿Qué es eso de allá? Jing, ¿quieres fruta? No. Señor, despacio, no se caiga. ¿De qué noble es esta morada? Los caracteres están muy bien escritos. Mira allá. ¿Te refieres a eso?
Jing, vamos a echar un vistazo allí delante. Señor. Jing, ¡qué joyas tan bonitas! Te las compro todas. Xiao Sanzi, saca el dinero. Sí, señor. No hace falta. No puedo ponerme tantas. No las compres. Con ésta es suficiente. Bi Dayong. Esta es la que… quiero comprarle a Jing. ¿Por qué hiciste eso? Señor…
Me gusta mucho esta joya. ¿Me compras una? Está bien. ¿Solo una? ¿Quieres que te compre más? Muchas gracias, señor. Señor, a mí me gusta esta joya. ¿Me la compras también? Cómpratela tú. Señor, eres muy injusto. Solo le compras cosas a las muchachas. No digas tonterías… págale rápido. ¡Qué buena elección! Su Majestad.
Llevamos mucho tiempo paseando. Subamos a beber té… y descansamos un poco. Está bien. Tengo sed. Vamos a subir. Hermano. No tengo sed. Jing tampoco. Mejor sube tú… con Huo Yi a tomar té… mientras voy a comprar comida… con Jing, ¿qué te parece? Yo… ¿puedo ir con Zhao? Claro. Ve si quieres. Ten cuidado.
Está bien. Vamos. Rápido. Vamos. Vamos. Su Majestad. Pasen, por favor. ¿Tiene habitaciones individuales en la segunda planta? Sí, vengan conmigo. Mira, allá venden tortas de carne. Jing, ¿quieres? Está bien, te compraré todas las que quieras. Xiao Sanzi. Vamos. Vamos. Señor, denos cuatro tortas. Muy bien. Señor. Pónganos más carne. Toma. ¡Qué bien huele!
Eh, ladrón, ¿a dónde vas? No corras. Su Majestad. ¿Cómo vas con el asunto? Por mi culpa… Dugu Cheng se llevó a Wu Da. Lo encerró en la cárcel de la mansión de los Dugu. Nuestros hombres… no pueden acercarse hasta allá. Tú… ¿estás herida? No. Es que no descansé mucho últimamente. Cuídate mucho. Gracias.
Su Majestad. ¿Y si voy yo a salvar a Wu Da? No. La mansión de los Dugu está muy bien protegida. Además, Dugu Chen volvió ya. No podrás hacerlo tú solo. Su Majestad. Le pido que me dé más tiempo. Estoy segura de que encontraré la forma… de sacar a Wu Da. Puedo darte tiempo…
Es solo que temo que… sea Dugu Cheng el que no me dé tiempo a mí. Salva a Wu Da… lo antes posible. Sí, entendido. Si necesitas ayuda… me lo dices. Su Majestad. Me dijo que enviara a hombres al estado de Chen para… investigar el valle del Rey de la medicina. Tenemos noticias.
El valle del Rey de la medicina. Es el territorio de Li Yongzong, un médico legendario. Pero murió hace tres años. Ahora, el valle del Rey de la medicina… es gestionado por su discípulo. Li Yongzong tiene una nieta… que se llama Liu Jing. Tiene 18 años.
Su padre es Liu Zhangxian, el gran maestro del estado de Chen. Liu Jing creció en el valle. Volvió a la mansión de los Liu cuando tenía 10 años. Más tarde, entró en palacio para estudiar junto a la princesa. Es amiga íntima de la princesa Linchuan. Sin embargo, desapareció el día del matrimonio concertado.
Nadie sabe dónde está desde entonces. ¿Liu Jing? ¿Jing? Su Majestad. La consorte Jing podría ser… No sigan investigando… este asunto. Detente. No te la comas, está sucia. Señorita. Sé que no está bien robar. Puedes llamar a los oficiales… pero deme un poco de tiempo. Solo un ratito. No te arrodilles. Levántate para hablar.
¿Por qué corres? ¿Por qué corres? Para. No corras. Madre… encontré comida. Dale un poquito a mi hermana. Hija. Venga, a comer. Hermana… a comer. Ten cuidado. Princesa, qué lástima me dan. ¿Cómo puede haber… tantos refugiados en la capital? Pues… tampoco lo sé. Hermana, hermana. Hija, ¿qué te pasó? Dame la niña. Déjame verla.
Soy médica. Quiero ver cómo está. Lleva mucho tiempo… sin comer nada, ¿verdad? Sufrimos una catástrofe. No nos quedó otro remedio que… huir hasta la capital. Creíamos que acá conseguiríamos comida. Sin embargo… seguimos pasando hambre. Muchacha. Por favor. Ten piedad y salva a mi hija. Por favor, salva a mi hija. ¿Dónde está…
Tu pueblo? ¿De qué catástrofe me hablas? Venimos de Yizhou. Hubo una plaga de langostas. Muchos murieron de hambre. Dicen que la corte nos entregó comida para superar la hambruna. Pero no recibimos nada. Los oficiales se lo quedaron todo. ¿Yizhou? Una vez me habló mi hermano de… la plaga de langostas de Yizhou. Jing…
Creo que… se trata de un asunto muy urgente. Será mejor que volvamos a hablar con mi hermano. Está bien. Voy yo. Está bien, ve. Su Majestad. Ocurrió algo terrible. ¿Qué pasa? Encontramos muchos refugiados de Yizhou a las afueras. Están muriéndose de hambre. ¿Cómo? La consorte Jing los está curando.
Su hermano está con ella. Vaya a echar un vistazo. Madre. Tengo hambre. Venga. Toma. Xiao Sanzi. Dale unas cuantas. Parece que la catástrofe de Yizhou… es más grave de lo que imaginé. Déjame ver. Saquen todo el dinero que lleven encima… para comprar comida y… repártanla entre los refugiados. Sí, ahora voy. Voy contigo.
Estás acá. ¿Estás cansada? No. Es solo que su situación… es horrible. Especialmente la de ancianos y niños. Si siguen pasando hambre… contraerán otras enfermedades. Será difícil tratar. ¿Qué tal? Sufrieron demasiado. Solucionaré su problema. Gracias. Toma. Gracias. De nada. Es mi deber. Voy a esforzarme más… para que no tengan que volver a sufrir.
[Estudio real] ¿Cómo gestionó todo Yang Han, el comandante de Yizhou? La corte mandó mucho dinero y alimentos para gestionar la situación. ¿Cómo es que la gente de Yizhou… sigue sin tener nada para sobrevivir? Muchos murieron de hambre. Algunos refugiados… llegaron a la capital. ¡Esto es absurdo! No se enfade. Duque. ¿Qué opinas tú…
Sobre este asunto? Esto… estoy dispuesto a darle una lección de su parte. Bien. Lo dejo en tus manos. Princesa. Llevo todo el día pensando. ¿Se te ocurre alguna idea para ayudar a los refugiados? Son demasiados. Hace falta una cantidad muy grande. Pero ¿de dónde sacaré tanto dinero? Jing. Jing. Me dijeron que…
Quieres ayudar a los refugiados, ¿sí? Sí. Pero no se me ocurre ninguna solución. Yo tengo dinero. Te doy mi dinero. ¿Cuánto dinero puedes conseguir? No lo sé. Xiao Sanzi. ¿Cuánto dinero tengo? Señor. Recibe cada año veinte mil taeles de plata. Si añadimos el premio que le daba a menudo la emperatriz viuda…
Serán más o menos cuarenta mil taeles de plata. Y eso no incluye… los tesoros que recibes cada año. Zhao. ¡Cuánto dinero tienes! El señor salía muy a menudo de palacio. Normalmente, pasaba… cinco días fuera. Cada vez gastaba unos mil taeles de plata. Al final de año… no le quedaba nada de dinero.
Si tratamos de vender los tesoros… de palacio… me temo que nadie tendrá suficiente como para comprarlos. Y si tuvieran… no se atreverían. Al fin y al cabo son tesoros del emperador. Es decir. Ahora mismo Zhao… no tiene dinero. ¿Cómo que no tengo dinero? Puedo pedírselo a mi madre.
¿Cuánto puedes pedirle a la emperatriz viuda? Lo que sea. Menos es nada. Si juntamos el dinero de todos… es posible que consigamos suficiente. ¿Por qué no se me ocurrió antes? Si juntamos lo de todos, tendremos bastante. ¿Qué opinan ustedes… sobre el tema de los refugiados? Su Majestad. Opino que…
Si los refugiados llegaron a la capital… el comandante… no solo tendrá que repartirles alimentos… también tendrá que buscarles sitios… para alojarse. De no ser así, provocarían el caos en la capital. Es una buena idea. Pero… no queda mucho dinero en el tesoro nacional. Se están construyendo muchos puentes y caminos.
Se gastó muchísima plata. Con lo poco que queda, me temo que… Su Majestad. Estoy dispuesto a hacer todo lo que… esté en mi mano para… ayudar a los refugiados. Veo que elegí bien. Su Majestad. También estoy dispuesto a ayudar. El duque es el general en jefe del estado. Ahora los ciudadanos están sufriendo.
Seguro que… no se quedará de brazos cruzados. No lo metas en un compromiso. Resolver el asunto de los refugiados… en realidad… es mi responsabilidad como emperador. El duque siempre me ayudó. No voy a pedirle dinero. ¿Qué pensarían de mí… los ciudadanos si hiciera algo así?
Su Majestad ama a sus ciudadanos como a sus propios hijos. Estarán muy agradecidos. En el futuro… lo apoyarán más. Si los ciudadanos apoyan al emperador… tendré un problema. Su Majestad… voy a repartir la comida en la ciudad. Parece que… la persona que ama tanto a los ciudadanos… es el duque. Consorte Jing.
¿Está dentro Su Majestad? Sí. Está hablando con el general Dugu sobre los refugiados. Está bien. Esperaré un poco. Adiós, general Dugu. Consorte Jing, entre usted. Dugu Jin reaccionó según lo previsto por Su Majestad. Va a gastar mucho dinero. Quiere robarme el poder. No puede perder la oportunidad… de ganar prestigio. Su Majestad.
Los refugiados son demasiados. La tienda Changle se está preparando para… repartir alimentos. Si los ciudadanos y los oficiales colaboran, será todo más efectivo. ¿De qué están hablando? ¿Los interrumpo? Ya habíamos terminado. Su Majestad, me retiro. Adiós. Eunuco Bi. Quiero pedirle algunas cosillas… no sé si puedo hacerlo. Pídeme lo que quieras.
Si tengo lo que buscas, te lo daré. Pues… eso no está bien, ¿no? Anda ya. Es por hacer el bien. Eunuco Bi. También lo vio, ¿verdad? Esos refugiados dan mucha pena. Eso sí es verdad. Es solo que… si Su Majestad… se enterase de algo… No se preocupe.
La consorte Jing será responsable de todo. Está bien, al fin y al cabo es una buena acción. Su Majestad. ¿Recuerdas que… Zhao me regaló una pieza de jade? Vienes para recordarme que… otro hombre te regaló una pieza de jade, ¿no? ¿O es que quieres confesar que saliste…
Del palacio por donde lo hacen los perros para ver a tu enamorado? ¿Por qué dices eso? ¿A qué vienen tantos celos? Ah, sí. ¿Por qué me diste el nombre de Jing? Si Zhao puede ponerte un mote cariñoso… ¿por qué no iba… a hacerlo yo también? No. Es diferente. Zhao y yo somos amigos.
Me puede llamar de cualquier forma. Pero tú… Yo, ¿qué? Sigue hablando. Su Majestad. Entre Zhao y yo… no existe la relación que te imaginas. Si vine hoy… no es para hablar contigo sobre esto. ¿Qué es lo que quieres hablar? Devuélveme la pieza de jade. Dame una razón. Pues porque vale mucho dinero.
Esa razón no me sirve. Emperador… Pues, entonces… te regalaré mi propia pieza de jade, ¿qué te parece? No, no. Yo solo quiero el de Zhao. No te lo doy. Su Majestad. Esa pieza de jade me pertenece. Devuélvemela. Por favor. Por favor, devuélvemela. No hay más que hablar. Te daré mi propio jade. Toma.
No, no lo quiero. Toma. ¿Cómo que tu jade? ¡Este es el que me regaló Zhao! ¿Te atreves a rechazarlo? Lo acepto, lo acepto. Lo acepto. Ya que me lo regaló Su Majestad… lo guardaré muy bien para no perderlo. Si lo pierdes… te enterarás. Hola, vamos a comenzar una subasta. Venga, consorte Jing.
Llevamos un rato esperando. No tengan prisa. Empezamos enseguida. Hermanas, amigos. Empezamos con el primer objeto. Yueya. Calcetines. Miren todos estos calcetines. No son calcetines normales. Son calcetines de Su Majestad. Miren bien los bordados… cada punto y cada hilo… los bordó a mano la emperatriz viuda. Son únicos. Yo los quiero. ¡Para mí!
No tengan prisa. Será para quien ofrezca más. Yo doy un tael de plata. diez tales de plata. 15 taeles de plata. No griten. Pagaré cien taeles de plata. ¿Cien taeles de plata? Consorte Yan, ¡asombroso! ¿Alguien da más? Estos calcetines serán para… la consorte Yan. ¿Qué capricho se… le ocurrió a Jing? Su Majestad.
Esta vez la consorte Jing… no actúa por capricho. ¿Tú lo sabías? Vaya a echar un vistazo y lo comprenderá. Tengo acá… cabello del emperador. ¿Quién los quiere? ¡Yo! ¡Yo! Esta toalla la utilizó el emperador. Aún huele a él. ¿Quién la quiere? ¡Yo! ¡Yo! Este jade pertenece al emperador. ¿Quién lo quiere? ¡Yo!
Pagaré mil taeles de plata. Será mío. Se trata del jade de Su Majestad. Mil taeles de plata es muy poco, ¿no? Pagaré dos mil taeles de plata. Ese no es el jade del emperador. Es del príncipe Qi. Pero no pasa nada, lo venderemos de todas formas. Sí, es el jade de Su Majestad.
Pagaré tres mil taeles de plata. Cinco mil taeles de plata. Seis mil taeles de plata. Diez mil taeles de plata. ¿Diez mil taeles de plata? Consorte Yan, ¡qué poderío! Adjudicado. El jade será… para la consorte… más simpática y generosa. La consorte Yan. Su Majestad. Devuélveme el jade. Lo vendí a muy buen precio.
¿Qué hacen acá gritando? Su Majestad. No es nuestra culpa. Todo lo empezó la consorte Jing. ¿Qué clase de lealtad es esta suya? Estaban bastante contentas comprando. ¿Por qué me traicionas así? Su Majestad. La consorte Jing no tenía nada que hacer… y robó sus objetos para subastarlos. ¿Cómo que robé las cosas?
Más te vale tener razones… para juzgarme de esa manera. Me pediste el jade es para subastarlo, ¿sí? Sí. Sabía antes que el jade vale mucho dinero. Pero no pensaba que sería tanto. ¿Quién te dio permiso para subastar mi jade? Su Majestad… míralo bien. No es tu jade. Es el que me regaló Zhao.
Las engañé. No sabía que Yan Anling podía ser tan tonta. ¿Puedo equivocarme… al reconocer a mi propio jade? ¿De verdad… es tu jade? Pero… ¿Es que te hace falta dinero? ¿Quieres dinero para huir al estado de Chen? Claro que no. Su Majestad. La consorte Jing vendió tus objetos sin permiso. Merece un castigo.
Acabo de inventar una pócima… para quitar la voz. Consorte Yan, ¿quieres probarla? La hambruna está haciendo mucho daño. Vendí estas cosas para poder conseguir dinero. Con ese dinero, pretendo ayudar a los refugiados. Lo hice con buena intención. Su Majestad. No me vas a castigar, ¿verdad?
De haber sabido que el jade era el tuyo… no lo habría vendido. Está bien. Te lo regalé. Así que es tuyo. Pero… no puedes subastar mi jade. ¿Entendido? En cuanto al dinero… te doy otros diez mil tales de plata. Ve y ayuda a esos refugiados. ¿Te parece bien? ¿En serio?
El emperador nunca miente. ¡Que viva el emperador! Señora. Chen Linchuan… se sabe todos los trucos posibles. Me parece increíble… que haya puesto de excusa a los refugiados. Verdad. Menuda zorra. Pensaba que era… una muchacha impulsiva que… solo sabía provocar problemas… y desobedecer las normas. Pero ahora me di cuenta de cuál es…
Su punto fuerte… con respecto a las demás consortes. Su Majestad es muy inteligente. No se equivocó al elegirla. En mi opinión, la consorte Jing es una persona extraordinaria. ¿Cómo se le ocurriría la idea de la subasta si no? Tienes razón. Sin duda, es muy astuta. Si es así…
Fui yo quien no supo ver la realidad. Pues… mañana llevarás… una cantidad de dinero al palacio Yilan. Dirás que te envío yo. Sí. Iré mañana por la mañana. Muchas gracias. Muchas gracias. Gracias. Toma. Señorito. La mansión de los Dugu también empezó a repartir alimentos. Muchas gracias. Gracias. Tú, ¿por qué empujas?
¿Por qué te saltas la cola? Eso, con lo bien vestido que va… ¿no estará intentando robarnos comida, no? Eso, ¿qué es lo que quieres? Apártate, ¿por qué nos robas la comida? Lárgate. Señor. ¿Estuviste tú acá todo el rato repartiendo los alimentos? Señorito, ¿qué pasó? Nada. [Mansión de los Dugu] Señorito.
Sigue sin querer decir nada. Así es. Despiértele. Sí, señor. Échale agua para que se despierte. Sí. ¿Quién es aquella muchacha vestida de blanco que te salvó? ¿Quién la envió? ¿Ahora dónde está? Dije que… no sé nada. Te voy a dar otra oportunidad. Antes de contestar, piénsatelo bien. Me da igual…
Cuantas oportunidades me des. Voy a responder… siempre lo mismo. Si no quieres decir nada… para nada te servirá la lengua. Emperatriz. Están acá el general y el general mayor de Dugu. Cheng llegó también. Hola, emperatriz. Déjame ver. Estás más moreno. Pero también más fuerte. Cumplió Cheng ya los 24 años, ¿no? Así es.
Tiene la edad de casarse. No sé qué tipo de muchachas te gustan. Te elegiré una con cuidado. No se preocupe. Puedo decidir por mí mismo. Cheng. ¿Cómo se te ocurre hablarle así a la emperatriz viuda? No puedes rechazar las buenas intenciones… de la emperatriz. No pasa nada. Se hizo muy mayor.
Es normal que tenga sus propias ideas. Fue culpa mía por meterme donde no me llaman. Ya está. No te necesita acá. Ve a saludar a Su Majestad en el palacio Yuechen. Mira este niño… no sé a quién se parece. Es demasiado frío. No le regañes más. Sé que… no le gusto.
Si no te hubieras… casado con el padre del emperador… no me habría casado con la madre de Cheng. No siento nada… por ella. Aunque estamos casados… ella nunca estuvo en mi corazón. No es momento ahora… de recordar asuntos del pasado. Su Majestad. El general mayor está acá. Que entre. Sí. Siéntate.
Está vez volviste victorioso. ¿Pensaste bien… qué premio quieres? No necesito nada. Claro. Eres el joven dueño de la familia Dugu. Si quieres algo… lo puedes conseguir con solo agitar la mano. Su Majestad tendrá que esforzarse. Llevamos mucho tiempo sin vernos. Juega peor que antes. Para jugar al ajedrez…
Ocurre lo mismo que en una buena batalla. Se necesita un buen contrincante. En tu ausencia… fue Zhao quien jugaba conmigo… la mayoría de las veces. Es normal entonces… que juegue peor que antes. Pero bueno. Ya volviste. Tengo más contrincantes. Si juego mejor o peor… tendrás que experimentarlo… tú mismo… de acá en adelante.
No se pensará Su Majestad… que de verdad puede ganarme así, ¿verdad? Hermano. Hermano, tenemos que escondernos. Me dijeron que vino el monstruo. Señor. Tú. Tú, tú. ¿Qué haces acá? Después de tantos años… no mejoraste nada. Sigues siendo un inútil. Tú también. Pasaron muchos años… pero sigues siendo igual de cruel. Parece que hoy…
No sabremos quién es el ganador. ¿Por qué es tan arrogante? ¿Cree que me da miedo? Hace un momento no hablabas en voz tan alta… como ahora. Hermano. Temía asustarte… si hablaba en voz alta. ¿Te hizo daño el monstruo? ¿Tú qué crees? Creo que no. Ustedes dos… uno es un monstruo.
Pero el otro, un zorro. Son más o menos iguales. Los dos dan miedo. Creo que… se equivocó en lo que dijo. No eres inútil. Mereces que te peguen. [Mansión de los Dugu] Señorito. Señorito. Un funcionario de la corte… le envía esta carta para saludarle. Al enterarse de que volvió… todos quisieron saludarle.
Quieren conocerle. Creo que debería considerar… ir a verlos. Además, el general quiere que… te muevas por la corte… y conozcas a más funcionarios. Le será útil en el futuro. Organiza un banquete acá, entonces. Todos los funcionarios que me enviaron cartas… están invitados. Sí. Voy a organizar el banquete enseguida.