[Sub Español] Su propia clase Capítulo 10 | In a Class of Her Own | iQiyi Spanish
[Programa con subtítulos en español] [Su propia clase] [Episodio 10] Señor Feng, ¿qué lo trae Al fin el señor Feng me conoce en persona. Esos son truenos. Trona, trona. Me voy a casa a entrar la ropa. Señor Feng, ¿qué lo trae por acá? Señorita Han, leí tu carta entera.
Creo que hay muchos malentendidos entre nosotros. Señor Feng, estás exagerando. Escuché lo que dijo el señor Wen. No hay ningún malentendido entre nosotros. Me parece… que mi presencia aquí no es necesaria. Mejor me voy. Son temas aparte. Primero aclara las cosas con ella. Podemos aclarar lo nuestro después.
Debes quedarte y ser mi testigo. Qué incómodo. ¿Incómodo? Yo estoy incómodo. No quise decir eso. Me siento bastante incómodo. No lo habrías hecho si sabías que pasaría esto. Señor Feng, ¿dónde nos quedamos? En el malentendido. Eso no es correcto. No tenemos ningún malentendido. Te pido disculpas, señorita Han. Debo aclarar este tema… hoy.
Por favor, dime lo que piensas. Agradezco tu admiración. Pero estoy abocado a mi trabajo académico. No tengo intenciones de romances… hasta que me haya graduado. Espero que me comprendas. Señor Feng, ¿por qué dices cosas que no me gustan oír? Además, respondiste… que estabas conmovido. Alabaste al señor Wen por su talento literario.
Quizá el señor Wen no entendió… lo que quise decir en la carta. ¿Entonces qué quieres decir, señor Feng? Señorita Han, te diré esto: no entregues tu corazón fácilmente, no te entregues a los demás. Saldrás herida. No puedes obligar a tu corazón, a que te guste alguien. Señor Feng, entiendo lo que quieres decir.
Discúlpame… por molestarte tanto. Señorita. Señorita. Señorita, no esté triste. – Señorita. – ¿Qué tengo que hacer? ¿Ahora el señor Feng me odia? Nunca. Usted es una chica linda. ¿Por qué iba a odiarla el señor Feng? Señorita, no se aflija. No tenías que decirlo así, aunque la señorita Han no te guste.
Mira lo triste que se puso. Tú me engañaste y me hiciste semejante broma. ¿No debería estar triste yo también? No era mi intención que pasara esto. Creo que tu intención era no decírmelo. Un hombre noble gana dinero honrado. ¿Eres una estudiante y no sabes eso? No fue mi intención hacerlo. Igualmente lo hiciste.
¿Por qué no te esfuerzas por estudiar, igual como lo haces por ganar dinero? No fue mi intención. ¿No puedes darme otra respuesta? No me importa si me crees o no, yo no quería que pasara esto. No fue mi intención. Señor Yu, mi señorita ha gastado mucho. Sin embargo, mire cómo terminó.
¿Ni siquiera se lamenta? Pagó mucho por la lección. Claro que lo vale. ¿Qué lección? Feng Cheng Jun quiso decir… algo muy obvio. Le gustan las chicas con principios y personalidad. Señorita Han, ahora tiene que transformar el dolor en fortaleza. Cambie para ser mejor. Conviértase en alguien con dignidad.
Y así él la verá de otra forma. Usted verá un futuro prometedor… una vez que tenga un objetivo claro. Seguir adelante. – Señorita… – Xiao Qin, no me interrumpas. Creí… que estudiarías al finalizar la fase de observación, pero empezaste a escribir novelas cortas. Una vez pensé… que con dinero te centrarías en estudiar,
Pero hiciste esto tan vergonzoso. No sé si aún puedo confiar en ti. No me grites. Esta vez, es mi culpa haberte mentido. Pero me obligaste a seguir tus creencias una y otra vez. Lo he superado. Así que no me presiones. Wen Bin, me decepcionaste mucho. A partir de ahora,
Tienes prohibido salir de la academia. No soy un prisionero. ¿Qué te da derecho a controlarme? Déjame pasar. [Yo…] [¿Me equivoqué…] [al hablar así de él?] [¿Cómo pude hablar así de él?] [Fui muy impulsiva.] Señor Yu, tiene toda la razón. Le creo. Señorita Han, usted es sensata y comprensiva.
Feng Cheng Jun no tiene idea lo afortunado que es. Xiao Qin… ¿Ahora cuánto necesita? Déjeme ver… Por creatividad, materiales, mano de obra, en total, tiene que pagarme… Le Xuan, necesito hablarte. Wen Bin, ¿qué pasa? Estoy ocupado ahora. Señorita Han, le diré la verdad. Al principio,
Feng fue reticente cuando recibió su carta de amor. Le Xuan y yo le estuvimos mintiendo. – Espera… – Quisiera disculparme. Le Xuan, puedes quedarte con el dinero. La señorita Han es tan amable, que tendríamos que dejar de engañarla. Wen Bin, ¿estás borracho? ¿Qué pavada estás diciendo?
Eso no te incumbe. Vete, vete de aquí. Tuve mucho que ver… en este asunto. Debo explicarme ante la señorita Han. Señorita Han, no lo tome en serio. Quizá no sabe de qué estamos hablando. Por eso habla así, impulsivamente. Señorita Han, le estoy diciendo la verdad. Usted es una chica hermosa.
No tendría que ser humilde para complacer a los demás. A Feng no le gusta alguien así. Tienes razón. Señorita Han, ¿escuchó eso? Es una perspectiva confiable, ¿cierto? Lo que acabas de decir, ya me lo dijo el señor Yu. Ustedes son buenas personas. Xiao Qin. – Señorita… – Es suficiente. Señor Yu.
¿Te has vuelto loco? No eres confiable. Señorita, el comportamiento de los señores Wen y Yu, muestra un problema entre ellos. Tiene que ser por dinero. Qué poco confiable. Parece que nos robó mucho dinero. Usurero, hombre de negocios deshonesto. ¿Es así? No es raro que pareciera que se estaban peleando.
Señorita, contratemos a alguien mejor. Vámonos. Oiga, señorita Han. Wen Bin, ¿sabes que arruinaste un gran trato? Le Xuan, deja de hacer dinero de forma poco ética. ¿Sabes que acabas de costarme una clienta? Hagamos nosotros planes juntos… para ganar dinero honradamente. ¿Nosotros? ¿Quién fue el que proclamó… no querer ganancias ilícitas?
¿Y ahora dices «nosotros»? Disculpa, amigo Wen Bin. Hundiste el barco de nuestra amistad. Todavía podemos sacarlo del agua. Ya naufragó… aunque ahora lo rescatemos. Es demasiado tarde. No seas tan ruin. Eres interesante. Necesitas dinero desesperadamente, pero en verdad hiciste algo muy tonto. Cómo puedo hacer dinero, o no, lo tengo muy claro.
Le Xuan, te consideras un empresario, entonces deberías saber… que la credibilidad es la base de los negocios. Hoy me siento confundido. Ahora no puedo hablar de esto. Aprendí mucho en la clase de hoy. – ¿Sí? – Sí. Qué bien que aprendió algo. Me gusta cómo enseña este maestro. Ya veo. Adelántense.
Si no me equivoco, estás pensando cómo ganar dinero. ¿Te arrepientes? Me arrepentiría… solo si ganara dinero ilícitamente. ¿Entonces qué planeas hacer? ¿Qué más podría hacer? Le pediré al señor Chao que me dé algo para escribir… para ir arreglándomelas. Muy bien. Pero en ese caso, deberías dejar de escribir tu novela corta.
El cuarto volumen de «Donde comienza el amor»… es brillante. Estuvo circulando entre los estudiantes. Al final, el señor Li Hu lo confiscó. Ahora está bajo investigación estricta. ¿Entiendes? Cuando te ves triste, se me ablanda el corazón. ¿Qué te parece esto? Buscaré trabajos de escritura mejores pagos.
Pensé que habías dicho que hundí el barco de nuestra amistad. Me compré un barco nuevo. Eres muy amable, Le Xuan. Pues… eso es porque me gustas mucho. Eso es muy cursi para decirse entre hombres. Está bien, tengo que hacer mandados en la calle Sur esta noche. Así que, nos vemos…
En la librería Mu Lai. «Es esto lo generador, lo superior de lo bueno.» «Es esto lo floreciente, la reunión de lo bello.» «Es esto lo propicio, la armonía de lo justo.» «Es esto lo constante, la columna de las obras.» El sabio personifica la benevolencia, por eso desarrolla a las personas.
Reúne lo bello, por eso combina los modales. Favorece a las cosas, por eso armoniza lo justo. Es constante y sólido, por eso sostiene las obras. El sabio practica estas cuatro virtudes, por lo tanto dice: lo Creativo es generador, floreciente, propicio y constante. Wen Bin me hace doler mucho la cabeza. Eres muy egoísta.
No te dije de qué se trata. ¿Qué te da dolor de cabeza? ¿En serio me buscas por algún problema? Necesito que averigües sobre dos hombres. ¿Quiénes son los dos imprudentes… que ofendieron al infame Lei Ao? Ke Shi Jun, Qin Bei Chuan. Nunca oí de ellos. Tienes muchos contactos.
Ayúdame a averiguar el paradero de estos dos hombres. Lei Ao, oírte decir la palabra… «ayuda», es raro. Voy a ayudar. Te ayudaré. La clase empieza más tarde. ¿Tiene prisa? ¿Vas a salir otra vez? Sí. Voy a la calle Sur. Es medianoche. Toma. Haz dos copias… de cada uno de estos libros.
¿Cuánto ganaré por esto? Moví los hilos… para conseguirte este trabajo de copiado. Tiene razón, él tiene razón. Gracias por volver a ocuparse de nosotros, señor Le Xuan. Usted no. Solo él. El inigualable señor Wen Bin. Esta vez no podrá obtener beneficios. Entiendo. Entiendo. Pareces reacio.
¿Por qué? ¿Quieres ganar dinero de forma poco ética? No quiero eso. Un hombre noble gana dinero honrado. Escúchate, suenas como Feng Cheng Jun. No hables de ese malvado. ¿Qué pasa? ¿Hundiste… su barco de amistad? Fue él el que lo hundió. ¿No vas a comprar un barco nuevo? No, es mejor así.
Soy libre de ir y venir cada día. Déjalo allí. Vuelve a tu habitación. Es hora de apagar las velas. Levanta el brazo, por favor. Amigo, eres muy trabajador. No como algún otro, que solo desordena… y no limpia. Disculpa, disculpa. Ven aquí. ¿Se están peleando? No sé si esto puede llamarse pelea.
Lo tomaré como una pelea. ¿Qué te parece esto? Esta noche trabajemos juntos… y echemos de aquí a este antipático. Suena mal. No tiene nada de malo. Últimamente, estuvo muy irritante. Todo el día con mala cara. Como si el mundo le debiera algo. Amigo, hagamos como si fuera invisible. ¿Encontraste algo sobre esos hombres?
Silencio. Baja la voz. No entiendo de qué tienes miedo. Te olvidaste de uno. ¿De quién? Li Hu. En la capital, me enteré… de que Qin Bei Chuan y Ke Shi Jun… eran los hombres más buscados por la corte imperial. A Li Hu… también lo estaban buscando… en el mismo período que a ellos.
Cuéntame más. También escuché que… Ke Shi Jun, Qin Bei Chuan y Li Hu… eran estudiantes del erudito de Yunzhou, Xue Ding Kun, como tu hermano Lei Ze Xun, hace 18 años. Eran alumnos de la Academia Yun Shang. ¿Pero esos nombres no aparecían… en la lista de ejecuciones? Son buscados por la Corte Imperial.
Deben de haber escapado de la ejecución. ¿Sabes dónde están? Amigo, cálmate. Escuché que… desaparecieron inmediatamente… cuando las cosas se complicaron entonces. Creo que se habrán escondido… para salvarse. No importa dónde se esconden ahora, los encontraré y desentrañaré todo. Yun es un país grande, no será fácil… encontrar a tres hombres.
Eran estudiantes de la Academia Yun Shang. Debe de haber registros de ellos. Los expulsaron. Borraron sus nombres del registro. A menos que… [Pabellón de diligencias] Aquí, mire esto. Este ensayo… es tan… Por su forma de vestir… ¿vinieron a limpiar… el pabellón de diligencias? Señor Li, Lei Ze Xin está actuando más simpático.
Ya no lo castigue. Yo no los castigué. Director Feng, entendió mal. Vinimos a limpiar voluntariamente. Lei Ze Xin vio un poco de polvo… en el pabellón de diligencias. Desde ese momento, estuvo pensando… que sus respetados maestros no deberían ensuciarse. No puede permitirlo. Así que… me trajo aquí…
Para hacer algo juntos por los maestros. ¿Está seguro… de que eso lo dijo Lei Ze Xin? Por supuesto. Lo felicito. Maravilloso. Bien, vale la pena enseñarle. Es una gran sorpresa… oír las palabras «maestro respetado»… de la boca de Lei Ze Xin. No tiene ningún sentido. Señorita, mire esto. Demos un paseo adelante.
Claro, vamos. Qué coincidencia. ¿Me hablas a mí? ¿Acaso hay alguien más? Así que puedes hablar. No soy mudo. Estuviste callado por mucho tiempo. Pensé que te habías vuelto mudo. Soy libre de fingir sordera o mudez. ¿Ya no estás enojado conmigo? Fue hace tiempo, ya no estoy enojado. Qué aburrido. ¿Ya no estás enojado?
¿O estás más enojado? Adivina. No puedo, soy estúpido. Eres bueno mintiendo, ¿por qué serías estúpido? Señor Feng, que finge ser sordomudo, ¿adónde vas? A la calle Sur. Qué coincidencia, yo también. Caminemos juntos. Es el único camino a la calle Sur. La única opción es ir juntos. Vuelva otro día. Iré por ahí.
Yo también. Parece inapropiado. Nada es inapropiado. Haz tus cosas y yo haré las mías. Que cada uno se ocupe de lo suyo. Señor Chao. Señor Chao. Señores, ¿qué hacen acá juntos? Nos cruzamos en el camino y vinimos juntos. ¿Qué debo hacer? Primero, encargarte del señor Feng. Este mes no podré terminar.
Lo copié todo por ti. Por lo que dijo el señor Feng, no habrá ningún problema. ¿Trabajaste de la mañana a la noche… para copiar esto por mí? Si yo no lo terminaba, ¿cómo ibas a concentrarte y estudiar? Seré pobre, pero tengo integridad. Yo no acepto caridad. Todo lo gané con mi trabajo.
No lo recibí de mi familia. Pues si te sientes mal, piensa que me debes una. Tendrías que habérmelo dicho. ¿Por qué me mentiste? Eres tú el que mintió. Señor Wen, no desperdicies el trabajo del señor Feng. Dejó el orgullo y se convirtió en escriba. Eso muestra cuánto le importas…
Y que te está cuidando. Ojalá puedas entenderlo. ¿Alguna otra mentira? Ninguna. No vuelvas a mentirme. Tú tampoco. Haré todo lo posible. ¿Eso qué significa? ¿Está bien si mientes tú, pero mal si miento yo? Por supuesto. ¿Qué te da ese derecho? No seas tan ruin. Soy mayor que tú, debes tenerme paciencia.
Debes ser más simpático. Haré todo lo posible. Señor Li, se ve muy cansado. ¿Por qué no va a descansar? Es una sugerencia… muy sabia. Y me recordó… que sí me siento cansado. Lo dejo en sus manos. Ahora me voy. De acuerdo. Tú limpia por ahí. Yo buscaré pistas. No. ¿Por qué?
Limpiaste mejor que yo. Yo soy mejor que tú para husmear. Lei Ao, mira esto. Es la única caja con cerrojo. Debe de contener un secreto. Encuentra la forma de abrirla. [Donde comienza el amor, volumen IV] «¿Ustedes… quieren morir o están cansados de vivir?» ¿Por qué este tipo habla así?
¿Esta novela corta la escribiste tú? No soy tan capaz. ¿Entonces quién lo hizo? Wen Bin, tengo que hacerte una pregunta. Feng, puedes preguntarme cualquier cosa. Eres bienvenido a hacerlo. Ese hombre inmundo y rengo, con un gran lunar en la cara, ¿cómo se convirtió… en un héroe formidable? ¿Cómo es posible?
Cierto, yo tampoco lo creo posible. Feng, ¿de qué estás hablando? No entiendo una sola palabra. Leí todas tus novelas de diálogo. Silencio. Baja la voz. Están tomando medidas drásticas… contra mis novelas. Por seguridad… no hablemos de eso. Hiciste un muy buen trabajo, Wen Bin. Tienes ideas originales. Pero esa parte no tiene sentido.
Tengo poco talento y un conocimiento limitado. En el futuro, agradeceré tus consejos, Feng. ¿En el futuro? Ya no más. Desde ahora, me concentraré en el estudio. ¿Quieren morir o están cansados de vivir? ¿Algún problema? Te preguntaré algo. ¿Por qué esa frase está en la novela de diálogo? ¿De qué estás hablando?
No entiendo una palabra. Tu novela «Donde comienza el amor». Leí los volúmenes tres y cuatro. Silencio, habla bajo. Están tomando serias medidas contra las novelas cortas. ¿No tienes miedo de que el señor Li te dé una lección? Si tú no lo tienes, ¿por qué yo debería? ¿Por qué estás contento? Rengo…
Con un asqueroso y gran lunar en la cara. Hasta traicionó al protagonista. Es tan desagradable. Wen Bin, en serio, dime… ¿ese realmente soy yo? – No. – De ningún modo eres tú. Su forma de hablar me recuerda a alguien. Wen Bin, entiendo tus motivos. Ahora por fin entiendo…
Porqué ese capítulo no tiene sentido. Espero que le des una explicación lógica en el próximo volumen. ¿Qué hay que explicar? Alguien desagradable como tú… debería morir atropellado por una vaca… al principio del próximo volumen. El héroe formidable… que incluso salvó a Xi Mei. ¿Cómo va a matarlo una vaca?
¿Atropellado de muerte por una vaca? ¿Estas dos personas son en verdad el mismo hombre? Tienes un estilo absurdo. No tiene sentido. Te lo advierto, soy el espadachín del volumen tres. Me hiciste tan temerario en el volumen cuatro, que tuve que luchar con ese despreciable, por la mujer que amo. Arruinaste mi imagen.
No estoy para nada contento. Más vale que tengas cuidado. Podría darte un puñetazo. Entiendo, amigo. ¿Te estás riendo? Compórtate. Wen Bin, como estudiante de la Academia Yun Shang, tu escritura tiene que ser justa y precisa. Entendido, Feng. ¿Qué les pasa a ustedes dos? No se preocupen. La academia lo revisó minuciosamente.
No volveré a escribir. Y… ya es tarde. Amigo, Feng, ¿qué tal si nos vamos a descansar? Saboteaste mi imagen, y ahora me traicionas… al dejarlo así. No te preocupes. Nadie sabe que eres ese espadachín. No me importa. Tienes que limpiar mi nombre. Wen Bin, espero ver… una buena explicación en el próximo volumen.
De acuerdo. ¡Qué hipócrita!