[Sub Español] Cásate conmigo Capítulo 10 | Marry Me | iQiyi Spanish

[Programa con subtítulos en español] [Cásate conmigo] Cásate conmigo [Adaptación televisiva de la novela “Tres matrimonios” de Mingyue Tingfeng publicada en la página jjwxc.net] Episodio 10 La familia Ding reservó la taberna completa hoy. Váyanse, rápido. ¿Qué es lo que está pasando? Váyanse todos, venga, váyanse. Venga, rápido. Vamos. Váyanse, váyanse, rápido, rápido. Váyanse ya.

¿Qué desea la señorita Ding de nuestra humilde taberna? Si viene a buscar a Long Yue, me temo que se equivocó de lugar. No vine a buscar a Long Yue, hoy vine a buscarte a ti. ¿A mí? Me alegro mucho de que recuperaras la vista. Para celebrarlo, vine a ofrecerte una oportunidad de negocio.

Quiero comprar todo el vino de la taberna. Vaya, pues espere un momento. Tenemos tanto vino como quieran. Voy a prepararles un carro ahora mismo. Un momento. Quiero que ella cargue el vino. Nadie puede ayudarla. Mi hija sola no puede cargar tanto vino. Señorita, lo que quiere es algo imposible. Padre, no te preocupes.

Tenemos que satisfacer las necesidades de nuestros clientes. Pero la compraventa de vino se rige por unas normas. Señorita Ding, primero tendrá que pagarnos, por favor. ¡Qué ridículo! Soy la señorita de la familia Ding. ¿De verdad temes que no te pague el vino? Claro que es imposible que la señorita Ding

No tenga la plata para pagar el vino. Es solo que quiero dejar las cosas claras por anticipado. En el patio tenemos enterrada una jarra de un vino excelente llamado Nv´erhong. Voy a hacerle la cuenta total. Tenga en cuenta que solo esa jarra vale más de mil monedas de oro. Dijo que quería

Comprar todo el vino de la taberna, ¿no? Entonces me imagino que también querrá esa jarra, ¿verdad? Espere un momento, voy a traérselo. Ah, sí. Tenga en cuenta también que no aceptamos devoluciones. Por eso, señorita Ding, le ruego que se lo piense bien. ¿Qué clase de vino vale mil monedas de oro?

Creo que lo que intentas es timarme. ¡Esta es una taberna ilegal! Se equivoca, señorita. Esa jarra de vino la elaboraron con mucho cariño mis padres. Es parte del ajuar para mi boda. Si tiene en cuenta el valor sentimental, se dará cuenta de que es incluso barato. Además,

Es usted quien quiere comprar. Y yo quiero vendérselo. Pero nadie le está obligando a hacerlo. Fue usted quien dijo que quería comprar todo el vino. Señorita, el señor le está esperando para tratar un asunto importante. Tengo cosas que hacer hoy. Me voy ya. Otro día iré a ajustar cuentas contigo.

Váyase con cuidado, señorita Ding. [Esperamos tantos clientes como las nubes en el cielo] Mira, estos lugares y también esa zona necesitan renovaciones. Además, hay que poner macetas y plantas en los rincones que hay detrás de las mesas. De acuerdo. También quiero que midan de nuevo las habitaciones.

Tenemos que renovar todos los rincones que lo necesiten. Muy bien, vengan conmigo. Señorito. Esto tiene que quedar bien limpio. No dejes nada de polvo. Limpia también aquellos de arriba. Claro, señorito. Hermano. Si tienes sueño, vuelve a casa. Hermano, yo también quiero echar una mano. Pero anoche estuve con Bao viendo los farolillos.

Me acosté muy tarde. Señorito, un caballero de bien jamás pondría a un niño como excusa. Yo creo que más bien anoche estuvo con la madre del niño, ¿no? Comerciante Tie, veo que está muy libre, ¿no? Hermano, asígnale más tareas. Señorito, como la señorita Ju ya se curó,

El señorito Long Yue no tiene motivo de preocupación ahora. ¿No ves que está de muy buen humor? No creo que tenga ganas de regañarnos. ¡Comerciante Tie! Hermano, ¿no piensas controlar a tus trabajadores? El comerciante Tie tiene razón. Mírate, estás hecho un holgazán. Te pasas los días sin hacer nada.

Tuviste mucha suerte al encontrar a una muchacha tan guapa como Feng Wu. Además, si la señorita Ju se curó fue gracias a Feng Wu. Ustedes son los jefes. Como pagan el sueldo, siempre tienen razón. Están todos en el mismo barco. Déjate de tonterías. Escúchame. Queda muchísimo por hacer en la taberna.

Ve a echar una mano. Hermano, ¿para qué cuestas tanta molestia para renovar la taberna? Fíjate, no tenemos ni un cliente. Estás malgastando plata, ¿no? Ya veo que pasarte los días con tu mujer y tu hijo no te está sentando bien. ¿Te volviste tonto? ¿No sabes qué es lo que pasará

Dentro de unos pocos días? Piensa un poco, anda. Anda, pero todavía no hemos llegado tan lejos. Qué bien me tratas, hermano. Estás organizando mi boda, ¿no es así? ¿Es que ya no te queda nada de ambición? En unos días se celebrará la competición de artes marciales que tanto tiempo llevabas esperando.

Como todos los años, se celebrará en nuestra taberna del Dragón dorado. Soy tu hermano, así que tengo la obligación de preparar este sitio en condiciones. No voy a dejarte en vergüenza. Hermano. Si sigues restando plata, me quedo sin sueldo este mes. ¿Competición de artes marciales? Qué va.

Que los demás no lo sepan, bueno. Pero de ti, me extraña. Desde que soy presidente de la Asociación de artes marciales, todas las cosas sean grandes o pequeñas, están muy bien gestionadas. Esa competición de artes marciales es en realidad una oportunidad para beber y charlar con los presidentes de otras escuelas.

No me importa para qué sirva la competición de artes marciales. Sea como sea, esta vez, voy a hacer de la taberna del Dragón dorado un lugar espléndido. Tenemos que superar a la posada Suprema. Ya me extrañaba que hubieras cambiado tanto. Sigues sin ser más que un comerciante tramposo. ¿Tú haciendo cosas por mí?

Imposible. Lo que quieres es aumentar tus negocios y tu popularidad. Más bien, yo lo llamaría quedar bien con mi hermano y también con mi negocio. Señorito, señorito. Nos envía un mensaje el sucursal del sur. Los encargados de los canales de transporte no quieren trabajar con nosotros.

La gran cantidad de mercancía transportada por mar no puede llegar a la ciudad por este motivo. ¿Qué van de rebeldes? ¿Cómo se atreven a enfrentarse con la familia Long? ¿Hay más noticias? Sí. Dicen que fue Zhu Fu quien compró a los transportistas. Les pidió que rechazaran todos los pedidos. Y en especial,

Los pedidos de la familia Long. Zhu Fu tiene una relación muy estrecha con los transportistas y de los escoltas de los canales. Además, es amigo de los líderes más influyentes de todas las industrias de las zonas de Shanxi y Jiangnan. ¿Cómo es posible? Voy a visitarlo en su posada ahora mismo.

Veamos de qué es capaz. Lo que él quiere es precisamente que vayas a verlo. Hay algo más importante de lo que quiero que te encargues. Puede que Zhu Fu haya comprado a los transportistas de los canales. Pero para su desgracia, olvidó que nosotros tenemos a nuestro propio grupo de transporte.

Ve con nuestros hombres. Partirás enseguida. Bien, voy a encargarme de ello. Esto… Parece que Zhu Fu está decidido a ir contra nosotros hasta el final, ¿no? No puede ser más avaricioso. No merece nuestra atención. Este vino… era el preferido del maestro cuando está vivo. Qué pena.

[Ju Mu’er, tú tienes la culpa de todo.] [Arruinaste el prestigio del señorito.] [Hoy estoy dispuesta a acabar con todo el vino que tienes guardado en el sótano.] [Así me vengaré de lo que le hiciste al señorito.] ¿Quién anda allá? ¿Qué hago ahora? Hay alguien allá dentro. ¿Qué hago?

Lo siento, lo hice sin querer. ¡Mu’er! ¡Mu’er! ¡Mu’er! ¡Mu’er! ¡Mu’er! Señorito, ¡cuidado! ¡Señorito Long! ¡Mu’er! ¡Mu’er! Despierta. Vamos. Li Ke, llama a un médico. – Rápido. – Mu’er. Mu’er. Mu’er, ¿estás bien? Perdone, señorita Ding. Siento si le ofendí. ¡Hermana! ¡Hermana! ¡Hermana! ¿Qué sucede? Siento que mi hermana haya interrumpido nuestro momento.

¿Qué le parece si quedamos otro día? No quiero ser una molestia para ustedes. Me despido. [Ding Yanshan olía como a vino.] [El olor me recordó al vino que elabora la taberna de la familia Ju.] [Y además, llevaba mucha prisa.] [¿Acaso… sucedió algo en la familia Ju?] Señor Yun.

Señor Yun, el señor está buscándolo. Lo está esperando en el estudio. Pero ahora tengo un asunto urgente que resolver. – Señor Yun. – Yo… Yo ya le hice llegar el mensaje del señor Ding. Si decide ir o no, es cosa suya, señor Yun. Saludos, señor Ding. Déjate de formalidades.

Eres parte de la familia, hombre. Eres un hombre de mucha cultura. Tienes tus propias opiniones sobre los asuntos de la corte. Dentro de poco tiempo, ocuparás un cargo de gran importancia. Tu futuro será brillante. Si puedo contribuir a la corte es gracias a su recomendación. Maestro, ¿puedo conocer el motivo

Por el que me andaba buscando? Claro que es cosa importante. Esta es… el informe que le entregué al emperador. ¿Por qué está acá? Los cortesanos han de solucionar los problemas por el emperador. Cuando surge algún problema sin importancia no es necesario hacérselo saber al emperador. Llévate este informe.

Yo me encargaré de este asunto. Pero los problemas a los que hago mención en el informe no carecen de importancia. Según pude investigar, hay muchos problemas en el ministerio de Personal. Hay funcionarios implicados en la compraventa de cargos. Si el emperador decide investigarlo a fondo, estoy convencido de que

Puedo encontrar a los culpables. Señor Ding, ¿por qué? El hombre sabio es aquel que se moldea a sus circunstancias. Luego no me digas que no te lo advertí. El daño está hecho. Lo que tienes que hacer ahora es calmarte. ¿Y si Ju Mu’er muere en el incendio? ¿Y si llaman a los guardias

Y me meten en la cárcel? Hermana, no quiero ir a la cárcel. Yo no quería provocar un incendio. Tan solo quería darle una lección. Yo… No tengas miedo. Ni siquiera te vieron la cara, ¿cómo iban a acusarte a ti? Es que no sé si Ju Mu’er está viva o muerta.

¿Cómo voy a quedarme tranquila? No puedo quedarme acá. Tengo que ir a verla en persona. No. Tengo que confesar lo que hice. Tengo que confesar lo que hice. Voy a confesar. No vas a ir a ningún sitio. No podemos dejar que nadie se entere de esto. Enviaré a alguien a preguntar

Cómo está la taberna de la familia Ju. La taberna está en pleno centro. Seguro que se dieron cuenta del fuego muy rápido. Muchos habrán ido a ayudar a apagarlo. Recuérdalo. No puedes contarle nada a nadie. Ni siquiera a nuestro padre. Menos mal que estás acá conmigo. Si no, no sabría qué hacer.

Siempre sacas las garras a la primera de cambio. Pero cuando te topas con algún problema, te vuelves indefensa. Lo bueno es que nadie te vio salir de la taberna. Esto tiene fácil solución. Ve a cambiarte rápido. Y no le des más vueltas. Ah, sí, cuando venía hacia acá corriendo,

Yun Qingxian me vio muy preocupada. ¿Crees que podría sospechar de mí? No te preocupes, el señor Yun no es un desconocido. Ve a la taberna de la familia Ju a comprar mucho vino. Recuerda, nadie puede conocer tu identidad. A la orden. Voy enseguida. Tienes mal aspecto, ¿te encuentras bien?

[El hombre sabio es aquel que se moldea a sus circunstancias.] [Luego no me digas que no te lo advertí.] ¿Qué es lo que te pasa? ¿Por qué estás tan preocupado? ¿Por qué…? Tomé una decisión. No sé si sabes lo que siento. Quiero que te cases conmigo. Mu’er, Mu’er. ¿Todavía te duele?

No, ya no me duele. No es más que una herida pequeña, no pasa nada. No te preocupes, Bao. ¿Sabes cómo llegué a la mansión de los Long? Te trajo mi tío. Dijo que tenía ganas de beber vino y se fue a la taberna. Y cuando pasó un rato volvió contigo en brazos.

A mi madre le pareció muy raro. Porque antes al tio no le gustaba beber. Y resulta que lo que quería era ir a verte. Voy a prepararte un té. [Esta es la segunda vez que me salva de un incendio.] ¿Quiere que se quede en nuestra mansión? Señorito Long,

Me costó mucho pedirte el favor. Usted ya vio lo que ocurrió hoy. Mi hija está en grave peligro. Ninguno de los nosotros dos podemos defendernos. Temo que si sigue en la taberna su vida esté en peligro. Ahora mismo, su mansión es el sitio más seguro. Señor Ju, el señorito ayudó a su hija

Porque no podía quedarse de los brazos cruzados. Pero en realidad, eso no tiene nada que ver con la familia Long. ¿Cómo que no tiene nada que ver con la familia Long? Fue por culpa del señorito que mi hija tuvo los ojos heridos. Además, el incendio de hoy ocurrió de repente.

¿Quién sabe si no fue por la mala suerte que nos está trayendo la familia Long? ¿Qué? Tú… El señorito pasó por allá de casualidad. Y fue gracias a la ayuda del señorito que la señorita Ju sigue viva. ¿Cómo se le ocurre echarnos la culpa a nosotros? No me importa lo que digas.

Todo el mundo conoce la relación entre el señorito y mi hija. Y ahora mi hija está en peligro, no pueden evadir su responsabilidad. ¿Qué hacen acá parados? Sírvanme el té. Sí. Si le digo la verdad, sí que podemos dejar que Ju Mu’er se quede en nuestra mansión. Claro que sí, hombre.

Estaba esperando que dijeras eso. Señorito, ¿sabes? Cuando Mu’er estaba atrapada en el incendio, me fijé en ti y te vi más nervioso que yo mismo. Te metiste en el incendio sin dudar. Me diste una impresión totalmente diferente a la que tenía antes de ti. Además, todo el mundo conoce

La relación que tienes con Mu’er. Si estás de acuerdo, a mí me parecería muy bien que fueras mi yerno. Mi hija es fuerte y comprensible. Yo creo que los dos formarían una pareja perfecta. Padre. ¿Qué haces acá? ¿Por qué no te quedas en la cama? ¿Por qué te levantas?

Muchas gracias por salvarme la vida. Ya me encuentro muy bien. No quiero molestarles más. No eres una molestia. El señorito tiene que hacerse responsable de ti. ¿Verdad que sí? ¿Sí? Padre, el señorito no tuvo nada que ver con el accidente. Fue otra persona. No puedo aprovecharme de los demás.

No quiero que te aproveches de nadie. Es que no lo sabes. El señorito estaba muy preocupado por ti. Fue a salvarte sin pensárselo dos veces e incluso se hirió. Te digo que se preocupó tanto por ti que incluso acabé conmovido. Señorito, ¿estás herido? ¿Yo? Escuchen todos bien. El señorito prometió

Hacerse responsable de mi hija. – Y mi hija también está de acuerdo con quedarse… – Padre. en la mansión de los Long. Ya está, asunto decidido. ¿Qué estás diciendo? Tengo muchas cosas que hacer en casa. Quédate acá que vayas curándote. Vendré a visitarte en unos días. Padre. Señorito.

A mi padre le gusta beber. Por eso siempre dice tonterías. Espero que no te haya enfadado. Me voy a la taberna de la familia Ju ya. Así evitamos malentendidos. Tu padre te dejó acá para que te cuidáramos. ¿Qué vas a decirle cuando te vea de vuelta en tu casa? Gracias por preocuparme.

Tranquilo, tendré cuidado. Tú quédate en la mansión de los Long. Si se enteran por allá que te dejamos marchar, el prestigio de nuestra familia quedará arruinado. Suéltame. Suéltame. Señorito, ¿qué quieres hacer? Tú quédate acá tranquila. Échate bien las cremas. Son heridas pequeñas, sé cómo curarlas. No te preocupes por mí.

Le prometí a tu padre que te quedarías acá. Te agradezco la buena intención. Pero no puedo dejar solo a mi padre en casa. Siempre le duele la cintura, no puede estar solo. Tengo que volver para ayudarle. Tienes las manos heridas. ¿Cómo vas a ayudarle así? Además, soy un hombre de palabra.

Siempre cumplo mis promesas. Ahora perteneces a la familia Long. Te cuidaremos nosotros. Mandaré a alguien a ayudarle a tu padre. Pero… ¿Qué quieres hacer ahora? Suéltame. ¿Estás contenta ya? ¿Por qué me obligas a hacerlo así? No sabía que el señorito también sabía cuidar de los demás.

Veo que para ti, antes no era más que un rico malvado y ruin. ¿Sabes ya distinguir lo malo y lo bueno? Ya sí sé. Todo lo que hiciste fue por mi bien. No, no es así. Yo no soy más que un comerciante tramposo. Ya está bien. Ahora entendí que

En realidad, tú eres el único dispuesto a ayudarme con la investigación. Me dejé llevar por los prejuicios. Pues yo pensaba que no eras más que una muchacha estúpida y terca. Pero, después de conocerte, descubrí que eres honesta y sincera. Ahora que lo pienso, yo también tenía muchos prejuicios. Bueno, estamos en paz ahora.

Gracias, señorito. Ah, sí, señorito. Mi padre te puso en una situación muy difícil. Pero podrías haberlo rechazado directamente. ¿Por qué…? No lo malinterpretes. No quiero que la gente piense que la familia Long no ofrece ayuda a quien lo necesita. ¿De verdad? Ya que estás acá con nosotros, ahora somos responsables de ti. Bueno,

¿tienes alguna pista sobre quién pudo provocar el incendio? ¿Por qué crees que alguien lo hizo queriendo? Porque vi unas cerillas en el lugar donde se produjo el incendio. Por eso creo que lo provocó alguien. Pues sí que sospecho de una persona, pero… Dime. Ding Yanshan. Te preguntas por qué sospecho de ella, ¿no?

Sé muy bien qué es lo que quiere. Pero creo que ella no se atrevería a hacer algo así. Verdad. Tampoco creo que lo hiciera queriendo. Antes del incendio, oí su voz. Estoy segura de que era ella. Y luego encontré un trozo de tela en la estantería. Además, antes de que todo ocurriera,

Había venido con sus hombres a la taberna con una actitud muy agresiva. Se fue muy disgustada al comprobar que no podía comprar todo el vino. Pero solo te basas en una opinión, no puedes llegar una conclusión tan fácil. No me importa si lo hizo queriendo o sin querer. Yo nunca quise acusarla

A ella de lo ocurrido. Señorito, no te preocupes. ¿Quién está preocupado? Todo el mundo en la capital sabe que usted y la señorita Ding Yanshan forman una pareja perfecta. Pues yo no lo sé. Mu’er. Mu’er. Te toca la medicina. Bao, muchas gracias. ¡Qué bueno eres! Cuando recupere de la herida,

Te enseñaré a tocar el guqin, ¿qué te parece? ¡Qué bien! ¡Por fin me van a enseñar a tocar el guqin! En la mansión de los Long hay de todo, tan solo falta alguien que sepa tocar el guqin. A ver quién cuida de quién, la enferma del niño o al revés.

¿Otra vez te hizo enfadar mi tío? No. Estando tú a mi lado, ¿cómo iba yo a enfadarme? [Posada Suprema] Señor Zhu, te agradecemos la comida de hoy. Muchas gracias, señor Zhu. No es nada. Yo, Zhu Fu, estoy dispuesto a destruir el monopolio de la familia Long. Muy bien. Muy bien. Salud.

– Salud. – Salud. [Taberna Yunlai] Me acompañaste muy lejos. Te estoy muy agradecido. Come más. No sé por qué. Pero cuando te veo disfrutar tanto de la comida, ya me quedo satisfecha, no necesito comer yo. El paisaje y las tradiciones de acá son muy distintos de los de la capital.

Salimos de la capital pocas veces. Es una pena que Bao no pueda venir con nosotros. Feng Wu, en pocos días se celebrará la competición de artes marciales, habrá muchas cosas interesantes para Bao. Presidente. Jefe Lu. Presidente, saludos. Venga, siéntese. Jefe Lu, muchas gracias. La mercancía de mi familia finalmente llegó a tiempo.

Somos todos parte del mismo mundillo, tenemos que ayudarnos mutuamente. No me dé las gracias. Me imagino que esta es su mujer, ¿no? ¡Vaya si tiene suerte, presidente! Su mujer es una absoluta belleza. Presidente, recibí la invitación para la competición. Llegado el momento, iré a visitarlo a la posada Suprema. ¿Qué invitación?

La invitación que enviaron las cinco escuelas para informar de que la competición de artes marciales se va a celebrar en la posada Suprema. ¿No recibió usted la notificación? ¿Cómo es posible? Debe de haber sido cosa de Zhu Fu. Menos mal que nos lo ha dicho. Estaremos allá para recibirlos.

Nos vemos en la competición. Adiós. Feng Wu, ¿por qué no me dejaste terminar? Soy el presidente de la asociación de artes marciales. Ni siquiera yo me enteré del cambio. ¿Qué validez puede tener esa invitación? De nada sirve discutir ahora. Tenemos que volver a la capital, eso es lo urgente ahora. Vamos. Long Yue

Quería recuperar su prestigio en la competición de artes marciales. No se da cuenta de que lo más inteligente es tener planes a largo plazo. Esta vez fui más rápido. Cuando empiece la competición, no habrá nadie en la taberna del Dragón dorado. Vamos a divertirnos de lo lindo viendo a Long Yue llorar.

Señor Zhu, me sorprende lo inteligente que es. En el pasado, la familia Long controlaba toda la capital. Me imagino que muchos no estarían muy conformes. Supongo que el cargo de presidente de la asociación cambiará de manos, ¿no? Los de la asociación no estaban conformes, y los funcionarios de la corte tampoco.

Long Yue parecía seguro de que nadie podría superar su poder en la ciudad. Pero, tarde o temprano, conseguiré que la familia Long termine completamente arruinada. Cuando lo consiga, me aseguraré de que Long Yue pierda el cargo de comerciante de la corte. Señor Zhu, entonces, usted será el comerciante con mayor influencia

De toda la ciudad. Además, tenemos el apoyo de quien usted ya sabe. En poco tiempo, usted ocupará el lugar que hoy ocupa Long Yue. Tengo que darte las gracias por los contactos. Cuando sustituya a Long Yue en los negocios, te devolveré todos los favores que me hiciste. No fue nada, señor.

La plata lo puede todo. No hay problema que la plata no pueda resolver. Además, fue usted muy generoso. Invirtió muchísima plata en establecer relaciones con los funcionarios. Al final todo saldrá bien. Usted no es como Long Yue. Es demasiado tacaño. Sus días de gloria están a punto de terminar. Todo esto es secundario.

Cuando sea el comerciante más rico de la ciudad, voy a preparar una dote por todo lo alto e iré yo mismo a pedirle matrimonio a la señorita Ding. Llegado el momento, a ver quién es capaz de decir que la señorita Ding no me merece. Nadie, seguro. [Taberna Ju]

[Cerrado durante el día de hoy] Señorita Ding, ¿qué haces fisgoneando por acá? ¿Fisgoneando yo? ¿Por qué estás acá? Sé por qué estás acá. Escúchame. Aléjate de Ju Mu’er. No dejes que consiga pruebas con las que inculparte. De lo contrario, te castigaré como dicta la ley. No sé de qué estás hablando.

¿De qué pruebas hablas? Incluso si quiero acercarme a Ju Mu’er, tienes que aprender cuál es tu posición. ¿Qué tiene que ver esto contigo? Sé perfectamente cuál es mi posición. Si le haces cualquier cosa a Ju Mu’er, no te lo perdonaré. Además,

Estoy seguro de que al señor Ding no le gustaría nada enterarse de lo ocurrido. Le hice daño fue sin querer. Fue todo un accidente. No me volveré a acercar a ella, ¿está bien? Señor Yun, qué sorpresa. Hubo un incendio en la taberna, aún no terminamos de reparar los daños. No podemos atenderle ahora.

¿Cómo está Ju Mu’er? Fue herida durante el incendio. Afortunadamente, el señorito Long la salvó. Ahora está descansando en la mansión de los Long. No se preocupe por ella. Tan solo vine a echar un vistazo. Me alegro de que no le ocurriera nada grave. ¿Qué le pasa al señor Yun? Bao, ¿por qué suspiras?

Estoy preocupado. Por una parte, quiero que te recuperes rápido. Pero por otra, no quiero que te vayas de la mansión cuando te recuperes. Mi madre no está acá. Estoy siempre solo y aburrido. Los adultos debemos saber siempre cuál es la realidad que nos rodea. No le caigo bien al señorito,

Por eso tengo que irme cuanto antes. Bao, cuando me eches mucho de menos, dile a Li Ke que te lleve a la taberna de la familia Ju a buscarme. Eso no es verdad. Le gustas mucho a mi tío . ¿Por qué dices que no le caes bien? Cuando seas mayor, comprenderás qué significa

Gustarle a alguien. Lo comprendo. Todos los que viven en la mansión dicen que serás la esposa del señorito Long. Si dicen que serás su esposa, debe de ser porque le gustas a mi tío. Ah, sí. Voy a enseñarte un tesoro. Bao, este es el templo ancestral. Así es.

Bao, el templo ancestral es un lugar muy importante en la mansión de los Long. Yo no soy de la familia, así que no puedo entrar acá, ¿lo sabías? Solo echaremos un vistazo. Nos iremos enseguida. Nuestros antepasados no nos culparán. – No podemos… – El tesoro está allá dentro. Bao.

¿Esta es la placa que exime de la pena de muerte? Sí, me lo dijo mi padre. Me dijo que con esta placa, no importa qué errores ha cometido, nadie le pegaría en el culo. Por eso, no tengas miedo del tío. Lo malo es que esta cosa solo puede usarse una vez. Bao,

Esta placa es un objeto muy importante. No se la puedes enseñar a desconocidos en adelante. ¿Está bien? ¿Qué están haciendo acá? No es culpa de Mu’er, fui yo quien quería que me acompañara acá. ¿Sabes que si se enteran de lo que acabas de hacer te cortarán la cabeza?

Si crees que soy una ladrona, llévame a la corte y denúnciame. Pero si me perdonas y no vas a denunciarme, me iré ahora mismo para no ponértelo difícil. Tío, ¿acaso hice algo mal? No hiciste nada mal. Toma, dáselo a Mu’er. Dile que esta crema es para las cicatrices.

¿Por qué no se lo das tú? ¿Es que ya no me obedeces o qué? Está bien. Se la llevaré ahora mismo. [Mansión de los Long] Señorito, la señorita Ding está acá. Adelante. ¿A qué debo el honor? ¿Qué te trae por acá? Sírvele un té.

Me enteré de que hubo un incendio en la taberna de la familia Ju. Al parecer, Ju Mu’er salió herida. Y ahora está viviendo en la mansión de los Long. Coincidí varias veces con ella, por eso vine a visitarla. ¿Cómo se encuentra ahora mismo? Señorita Ding, no tienes ninguna relación con ella.

Me parece muy amable por tu parte que te preocupes por ella. Mi madre murió cuando era muy pequeña. Desde entonces, siempre tuve muy claro lo importante que es ser amable y comprensiva. Lo que pasa es que tú nunca me prestaste atención. Verdad. Señorito. Señorita Ju.

Me enteré de que fuiste herida en un incendio en la taberna. Quiero saber… ¿cómo te encuentras? No nos conocemos mucho. ¿Por qué se preocupa tanto por mí de repente? ¿No será que se siente culpable? ¿Qué? Vengo a visitarte de buen corazón. Qué desagradecida eres. ¿De qué iba a sentirme yo culpable?

Tú lo que buscas es culparme para dejarme mal delante del señorito. Señorito, di algo, qué injusticia. Pues… La señorita Ju te está faltando respeto. Es la señorita de la familia Ding. ¿Por qué iba ella a querer enfrentarse contigo? Además, vino a visitarte. Es tu honor.

Y tú, no solo no le das las gracias, sino que encima tratas de culparla. ¿Cómo?