[Sub Español] Querido rey de la medicina Capítulo 4 | Dear Herbal Lord | iQiyi Spanish
[Programa con subtítulos en español] Querido Rey Herborista Primera temporada [Basada en la obra literaria de Mu Qingqing “Emperador, tómese la medicina” para iQIYI] Episodio 4 ¿Quién? ¿Jing Yiran? ¡Sí, seguro! Es imposible que me haya equivocado. ¿Vestido de luto, con una corona de flores, diciendo que nuestra Qingyun murió? Es lo que oí. ¡Maestro!
¡Maestro! ¡Lo siento, maestro! ¡Maestro! ¡Cállate! ¡Estás armando desgracia de buena mañana! Maestro, ¿todavía no lo sabes? ¡Tienes que ser fuerte! ¡Que no te supere la emoción y te vayas con Qingyun! ¡Silencio! ¡Maldito! ¿Dónde escuchaste esos rumores? ¡Qingyun está bien! ¡Te llevaré a verla! Papá, la sopa de hoy es deliciosa. ¡Qingyun! ¿Estás bien?
Hermano maestro, ¿qué haces así vestido? ¡Estás viva! Qingyun… ¡Suéltala, maldito! ¿Quién te dio permiso para abrazar a mi hija? ¡Me duele! Maestro, no puede ser, ayer el Rey Herborista… ¿Rey Herborista? De tanto tiempo a su lado, ya se te olvidó quién es tu maestro. ¡Largo! ¡Vete a copiar libros de medicina! ¡No, maestro!
Maestro… ¡Ve! ¡Hoy fortaleceré la disciplina! ¡Fuera! ¿Qué haces aquí? ¿Y el Rey Herborista? ¿Por qué lo mencionas? Si no hubiera sido por ti, él no se habría dado cuenta. Vaya, vaya… ¡Mira cómo me hablas! No, no… No te enojes, vine a hablar contigo. Dime, ¿qué pasó?
Ayer fuiste de repente por el Rey Herborista, ¿todavía lo recuerdas? Parece que sí, pero yo no tengo la culpa. El Rey Herborista estaba delante con su aspecto apuesto y lleno de gracia, así que no pude resistirme. Sí, sí. Pero si no eres capaz de controlarte a ti misma,
Menos capaz soy yo de controlarte a ti. Las dos perdimos el control. ¿Cómo pudo pasar? Bueno, ahora eres un espíritu y si apareces de golpe, harás daño al cuerpo. Si no logras controlar el cuerpo, te desmayarás y te quedarás sin pulso. Si alguien se da cuenta, y hace algo en corto tiempo,
Nos enterrará. ¿Cuándo podremos salir? No, si lo hacemos, será el fin. No te falta razón, pero es que el Rey Herborista estaba delante con su aspecto apuesto y lleno de gracia. Señorita, escúchame, vamos a fijar unas reglas. Tú espera aquí, y yo te ayudaré a conquistar al Rey Herbolario. Si lo consigo,
Podrás abrazarle cada día, ¿verdad? Está bien. Por la futura felicidad del Rey Herbolario y mía, haré de tripas corazón y aceptaré esta condición que me propones. Eres un espíritu muy perspicaz. Iempre que no aparezcas de repente, yo llevaré a cabo el plan de conquista. ¿Tengo razón o no? Más o menos. Un momento,
¿quieres decir que cuando el Rey Herbolario vio que no tuve pulso, me abrazaba y me llamaba Qingyun. Pero yo estaba inmóvil como un tronco. No, no, tienes que ir a la Mansión Qinghe a dar explicaciones cuanto antes, o si no, mis esfuerzos no habrán servido de nada. Yo… Pero… ¡Ve, rápido! Maestro,
Reconozco mi error, déjeme volver. ¿Cuántas hojas llevas? ¡Sigue! Maestro, usted no sabe que ayer el Rey Herborista gastó mucha energía interna y se encuentra débil. 等着我回去照顾一下Eestá esperando a que vaya a cuidarle. ¿Gastó energía interna? ¿Qué necesidad hay de eso en una época de paz como esta? Fue para salvar a Qing… ¿Qing?
Los gatos que rondan la Mansión Qinghe. Jing Yiran, necesitas que te dé otra lección. ¿Cómo te atreves? Querido maestro, es por el Rey Herborista. ¿Quién es más importante, el Rey Herbolario o tu maestro? ¡Tu maestro se parece a tu padre! ¡Sigue copiando! ¡Cópialo todo! Hermano maestro, todo esto es culpa de tu compañera,
Pero no tiene nada que ver conmigo. ¡Isatis, el Rey Herborista está enfermo! ¡Ve a cuidar de él! La gente es más vulnerable cuando está enferma. Si ahora vas a cuidar de él, podrías conseguir que surgiera algo entre vosotros. La puerta lateral está a la izquierda. ¡Tonta!
[Cuando se está enfermo, el aliento medicinal se escapa… No, no, tengo que correr a proteger mi aliento medicinal… ¡Rey Herborista, allá voy!] [Mansión Qinghe] ¿Quieres entrar? ¿Tú también quieres entrar? Pero los guardias no nos dejarán. ¿Viniste acá por Chu Zhimo? Está herido, y por eso quiero llevarme… Llevarle medicinas. ¿Tan bueno es? Sí,
Es buenísimo. ¿De verdad quieres entrar? Te ayudaré. ¿Sabes cómo entrar? ¿Quién eres? Rey Herborista, entró un bandido en la mansión. ¿Tan rápido? ¿Quiere que llamemos a más hombres? No será necesario. Envía hombres a la biblioteca del otro edificio. De acuerdo. ¡Qué grande es la Mansión Qinghe! ¿Dónde están los aposentos del Rey Herborista?
Llevo una eternidad buscándolos… ¿Qué estás haciendo? ¿Qué horas son estas? Me dio tiempo a echar una siesta y tú todavía no viste al Rey Herborista. ¿Estás holgazaneando? ¡Date prisa! ¡Ahora mismo! ¿Por qué haces como un perro? ¿Eres capaz de no dejarme mal? La imagen también es importante. Qué bien huele,
Seguro que está aquí. ¡Aquí es donde más aliento medicinal hay! ¡Qué bien huele! ¡Qué bien huele! Qué rara eres. ¡Hay alguien! ¡Hay alguien! ¿Qué hago? ¡Escóndete! ¿Dónde? El biombo, detrás del biombo. Vale. Rey Herborista, los guardias dicen que no consiguieron capturar al bandido. Parece que ya no está en el recinto.
¿Todo fue bien? Todo fue como esperábamos. Menos mal que no le atraparon, o si le volvería a meter en problemas. Vete. De acuerdo. Jiang… Rey Herborista. Rey Herborista. ¡Somos totalmente diferentes! ¿Por qué no me olvidas? ¿Qué estás diciendo? ¿Hay algún deseo que no hayas cumplido? Yo te ayudaré a cumplirlo. [¿Cómo?
¿Es que acaso sabe que soy una isatis?] Entonces cásate conmigo. [¿Es que no se da cuenta de que…?] ¡Rey Herborista! ¡No te acerques! Yo me encargaré de todos tus asuntos pendientes, pero no puedo casarme contigo. [¿Mis asuntos pendientes?] ¡Tonta! ¡Se cree que estás muerta! Ayer vio cómo te quedaste sin respiración. Por cierto,
Lo de ayer fue un malentendido. Estoy viva. Qué pérdida de tiempo… ¿Qué están haciendo? ¿No sería suficiente con dejarle que te tome el pulso? ¡Si no te lo crees, tómame el pulso! Toca, toca. Rey Herborista, ¿estás asustado de mí? Qué tontería. Entonces prueba. No te miento. Toca. ¡Es tu oportunidad, lánzate sobre él!
¡Qué apuesto! ¡Cuánta gracia! Si tú no te lanzas, ¡lo haré yo! ¡Allá voy! ¡No te muevas! Ay, mi maestro fue demasiado duro conmigo. Soy su único discípulo y debería tratarme mejor. Chu Zhimo… Me diste información falsa y por poco muero a manos de mi maestro. Hoy se hará justicia. Chu Zhimo,
¡te vas a enterar! ¡Rey Herborista! ¡Suéltame! ¡Vaya, vaya! ¡Suéltame! ¡Mírense! Mi maestro me daba lecciones. Y me dejaba copiar textos, Pero vosotros aquí están retozando. ¡Qué vergüenza! ¡Es injusto! No es lo que parece, llévatela y te lo explicaré. ¡No! Acompáñala tú mismo. Ni hablar,
No sabes lo que me costó escapar de las manos del maestro. Yo tampoco quiero volver. Rey Herborista, estás muy enfermo, vine a cuidar de ti. ¡Rey Herborista! Terminé la investigación… Suelta. Habla. Descubrimos que el bandido robó el plano de las vías de transporte de medicinas del Valle del Rey Herborista. Siendo así,
Da la orden de que toda la ciudad busque a ese hombre. Entendido. ¡Un momento! ¿No se habrán equivocado? Él no es capaz de robar nada… Qingyun, ¿conoces al bandido? No, no lo conozco. ¿Acaso fuiste tú quien lo trajiste acá? No, fue él quien me trajo a mí… ¡Nadie trajo a nadie!
Bueno, lo que está claro es que no sé quién es ese bandido, o lo que sea. Pero el robo del mapa es un asunto grave. Hay que abordar con seriedad. Puede que ustedes se equivocaran y lo perdieran, a lo mejor no fue ese bandido quien lo robó. ¿Verdad, Rey Herborista? Jing Yiran,
Acompáñala a la puerta. ¿No te ocupas de ella? Si no te la llevas, le pediré a otra persona que la saque de aquí. Rey Herborista, ¿por qué eres tan caprichoso? ¿Por qué defendiste al bandido? Ese bandido Xiao… Ese bandido puede que no sea malvado. No sé que el bandido es malvado o no.
Si vuelvo a la Mansión Jiang, tu padre me quitará la vida. ¡Qué fastidio! ¡Dios! Hijo, hiciste un gran trabajo. Con este plano, podré vivir tranquilo a partir de ahora. Padre, en el futuro no me hagas que me ocupe de estas cosas. Está bien, esta es la última vez. Pero con este plano,
Lo tenemos todo. Pero solo nos falta la oportunidad. ¿Qué ocurre? Esto… ¡Es imposible! Lo encontré en la sala mejor custodiada por los guardias y fue muy difícil. No puede ser que un lugar tan protegido guardara un mapa falso. Chu Zhimo… ¡Esto es por Chu Zhimo!
Ya me extrañaba que hubiera sido tan fácil conseguir el plano, parece que alguien actuó a escondidas para darnos nuestra propia medicina. Parece que Chu Zhimo ya sospechaba de nuestros planes. Si aprovecha esta oportunidad, tendremos problemas. Padre, ¿no podríamos rendirnos? Estos años nuestra familia ganó mucho. ¡Silencio! ¿Ayudaste a tu padre?
Solo sabes seguir a esa chica de la familia Jiang. Chu Zhimo y nosotros estamos en una situación extrema, ¿y tú me hablas de rendirnos? Padre… ¡Cállate! Sí. Señor Xiao. ¿Quién es? Señor Xiao, si ellos maniobraron en la oscuridad, ¿por qué no nos aprovechamos de eso? Pero ahora no hay tiempo,
Y ya no sé qué hacer. El señor Xiao es demasiado modesto. Solo transmito el mensaje. Está todo dispuesto, usted puede observar tranquilo sin implicarse. [Mansión Jiang] Melocotón. ¿Por qué estás sentado acá? Song Lan, por fin volviste, porque si no, tal vez no nos hubiéramos vuelto a ver. ¿Mi padre quiere talarte?
Tranquilo, no te preocupes. Iré a hablar con papá. No. Sí… ¡Te convertiste en una niña! Te esperé mucho tiempo, ¿sabes? Cuánto tiempo. Lüluo, buena chica. Báñate y a dormir. Señorita, antes de que el señor fuera convocado a la mansión del soberano de la ciudad, me ordenó expresamente que no te dejara sola.
Sí, sí, pero esta vez me quedaré en mi habitación. Lüluo, descansa. No, tengo que acompañarte hasta que te duermas. Querida Lüluo, te prometo que no me iré. Vete a dormir. Teniéndote al lado, no puedo dormir. Tengo una idea. La próxima vez que vayamos al mercado, te compraré carmín. ¿Qué te parece? Tres cajas.
De color de rosa, de ciruela y de melocotón. Te lo prometo. Entonces me quedaré en la habitación de al lado, y si necesitas algo, no tienes más que llamarme. De acuerdo. Ustedes se trasladaron juntos y no me dijeron nada. ¡Eso no se hace!
Yo lo pasé fatal para llegar al Valle del Rey Herborista. Ustedes no me dieron la bienvenida. Además, no estaba ni una sola persona. Vivíamos varios milenios allá y se vinieron a vivir acá sin más. ¡Podrían haberme dicho algo! Toma. Está bien, no me hacen caso. Son muy osados. Toma. ¿Me ignoran?
Tengo aquí una botella de rocío de nieve que me dio el dios árbol. Song Lan, qué guapa estás, eres toda una belleza, casi igual que yo. Sí, sí. Tienes la piel blanca como la nieve y un cabello negro y sedoso,
No sabes lo que te envidiamos unas viejas de cinco mil años como nosotras. Sí, te extrañamos mucho, cuando te marchaste del Valle del Rey Herborista, vinimos enseguida a buscarte. ¿Qué es eso que me diste de beber? Yo no te di nada, fuiste tú quien me lo quitó.
Era salsa de chile de primera calidad, más difícil de conseguir que el rocío de nieve. ¡Qué desgraciada soy! Hace tiempo que no tomo agua de calidad y cada vez tengo la piel peor. En el Valle del Rey Herborista hay buena agua y un buen ambiente. ¿Quién les mandó dejar el valle?
¿Quién dijo que nos fuimos porque quisimos? Nos echaron. ¿Quién? ¿Por qué sigues siendo tan tonta? Ese valle es el lugar donde nacen las hierbas usadas en medicina, pero no sé qué pasó últimamente que cada vez hay menos aliento medicinal y cada vez más hierbas tóxicas. Muchas hierbas se están muriendo
Y no podemos seguir practicando ni entrenando. Conque es eso… Entonces lo que vi aquel día sí eran hierbas tóxicas. Pero nosotras tuvimos suerte. No viste a aquellas otras que no llegaron a adoptar forma humana y cuyas almas casi se desvanecieron. Menos mal que gracias a que el dios árbol las protege,
Pudieron mantener su esencia. ¿El dios árbol no se marchó con ustedes? Dijo que tenía que proteger a esas ninfas. Si él las abandonara, estarían perdidas. Pero si el dios árbol sigue así, acabará debilitándose. ¿Qué podemos hacer entonces? ¿Hay algo que pueda hacer yo? Tú… Por eso vinimos a buscarte. Qué picante.
Azafrán, dame unas hojas. Ni se te ocurra tocarme. Se estropeó mi peinado. Oye, Song Lan, ¿cómo es que te convertiste en la señorita de la Mansión Jiang? ¡Mocoso! ¡Mi peinado! Azafrán, ¿a dónde vas? Déjala. Seguro que va a buscar un peine. Mira, los Jiang son una familia de médicos,
Y en su casa hay mucho aliento medicinal. Aunque no hay tanto aliento medicinal acá como en el Valle del Rey Herborista, es la mejor opción. Les propongo quedarnos a vivir aquí unos días. ¿Cómo? ¡Decidido! ¡Qué bien! Vamos. Bueno… No se les ocurra causarme problemas. [¡Un momento! ¿No se habrán equivocado?
Él no es capaz de robar nada… Puede que ustedes se equivocaran y lo perdieran, a lo mejor no fue ese bandido quien lo robó. ¿Verdad, Rey Herborista?] Es evidente que ella se pone de su parte. ¿Qué? ¿Quién está de parte de quién? ¿Qué haces entrando así de repente? Es que
Llevo llamando a la puerta un buen rato. Si espero más, me habría quemado la mano de lo caliente que está esto. ¿Qué es esto? Esta es la mano con la que copié textos médicos durante un día entero, la mano con la que te salvé. Pobre mano mía… Llegó el momento. Sí,
Esta enfermedad llega una vez al mes, muy puntual. Como de costumbre: Cuando se acerca al día que se manifieste la enfermedad, no puedes salir ni ejercitar la fuerza interna, y hay que extremar la precaución. Yo también quiero tranquilidad, pero esa chica no me da tranquilidad. Lo de esa chica es amor. Un momento,
Olvidé que tenía algo pendiente contigo. ¿Sigues sin admitir la relación entre ustedes? Estaban abrazados. ¡No te muevas, allá voy! Querido Rey Herborista, ¿no será que entre ustedes ocurrió algo inconfesable? Tonterías… Habladurías… Absurdo… No pasa nada, al fin y al cabo siempre que estás con una chica joven, estornudas, excepto cuando estás con ella.
Desde el punto de vista fisiológico, ustedes dos están hechos el uno para el otro. Adelante. Rey Herborista, el soberano de la ciudad envió a un emisario que pide su presencia en palacio. ¡No puede ser! Estos días no es posible. No le va bien. Así respondí, pero el emisario dijo… Habla.
El soberano fue envenenado y su vida está en peligro. ¿Cómo?